Luego del tour me fui al museo de Pérgamo, con el altar de Pérgamo, las puertas del mercado de Mileto, la puerta de Ishtar, y la casa de Alepo, todo muy lindo. Después pasé por la Alexanderplatz y saqué lindas fotos del Fernsehturm, la torre de transmisión símbolo de Berlín Oriental, hundiendo su antena en las nubes.
A partir del tour gratis me enganché en otro tour de la misma empresa, el Pub Crawl, consistente en la visita a 5 bars + clubs, con algo de cerveza y bastante de vodka gratis incluido. Nevaba y yo estaba feliz, primera vez en mi vida que estaba bajo nieve. El recorrido estuvo salvaje, al principio cada uno tenía su vasito tamaño shot, y recibía su trago de vodka prolijamente, luego ya nos poníamos boca arriba esperando el chorro directamente de la botella.
El grupo que hacía el tour estaba con ánimo de fiesta, así que la pasé superbien. Conocí un negro de Dallas que se llamaba Triston, pero no hacía honor a su nombre, y me contó cómo en Alemania se le quedaban mirando, descaradamente, cómo se sabía diferente, y cómo capitalizaba esa diferencia laburando como bailarín y cantante, y ganando con las minitas, que lo avanzaban sin sutilezas. Me contó que cuando llegó a Berlin, 2 alemanas se le acercaron, él les dijo que no hablaba alemán, y ellas le dijeron "ah, no importa, nosotras hablamos inglés", y se lo llevaron de casa en casa sin dejarle ver la luz del sol durante el fin de semana. No muy bueno para conocer turísticamente la ciudad. :P Cuando le conté lo que me había pasado en Hamburgo me dijo que eso pasa, que lo que les importa es que no seas alemán, mientras menos alemán, más excitante para ellos. Por eso la pregunta/confirmación del mozo de si no era alemán, obviamente encargada por la pareja invitadora de cerveza.
También conocí a una inglesa que era muy parecida a una de las minas de Saturday Night Live, pero cuando se lo dije, resultó que jamás había escuchado de tal programa. Mirá vos.
Mucha otra gente también muy copada, muchas invitaciones de tragos de ida y vuelta, y el recorrido por los distintos bares a pata y bajo la nieve, que se prestaba a las batallas de bolas blancas, y se iba quedando con menos gente en cada parada. Ah, en el camino encontramos varias trabajadoras de la calle, todas vestidas con una campera inflable blanca cual uniforme. Para que los lectores de MTO tengan toda la información posible de esta sociedad decadente, a una le pregunté precios, y me dijo que €80 por una sesión incluyendo masajes y no entendí qué más, aunque tampoco hacía falta. No pregunté por el Ort, que habría sido un dato interesante ("Ort" significa "lugar").
La cuestión es que terminé el recorrido completo, no es cuestión de desaprovechar, pero dado vuelta como una media, y a una hora en la que no había subtes ni circulaba el bondi que pasaba por el hotel. Le pregunto a uno cómo ir y me dicen que en taxi. Je, "Zu teuer" (demasiado caro) le digo, y me pongo a recorrer por ahí, hasta que veo un bondi nocturno que iba a Nordbahnhof, una estación que conocía. Lo tomo, me duermo en el camino, pero milagrosamente me despierto casi llegando a tal estación. Me bajo y sabía que estaba lejos, pero al menos sabía dónde estaba, en una parada del colectivo que me llevaba al hotel. Así que me puse a caminar, haciendo el recorrido del colectivo, y caminé, caminé, jugando con la nieve de cuando en cuando, y sin importarme nada. Luego de una hora más o menos, llegué finalmente al hotel y me fui a dormir con una sensación de triunfo.

¡qué bueno!
nada, eso, era lo que iba pensando mientras contabas todo. esto y lo anterior. qué bueno. :)
abrazo!