Lo mejor es, no hay duda, comentar y ser comentado, pero siempre hay un descuidado que no sabe lo que escribe; y al final, para que rime, ¡Que revuelvan el estofado!
Lo mejor es, no hay duda,
comentar y ser comentado,
pero siempre hay un descuidado
que no sabe lo que escribe;
y al final, para que rime,
¡Que revuelvan el estofado!